Cuando se acerca el final de la temporada, muchos entrenadores y coordinadores se hacen la pregunta equivocada: «¿Están preparados estos niños para competir en Benjamín?».
La pregunta correcta debería ser otra: ¿Están preparados para seguir aprendiendo?
La categoría prebenjamín (6-7 años) no es una sala de espera ni una versión «mini» de la competición adulta. Es la base sobre la que se construirá todo el edificio. Si te preguntas qué debe aprender un prebenjamín realmente antes de dar el salto, la respuesta no está en la táctica, sino en la autonomía.
En este artículo repasamos los objetivos reales que indican si un niño ha aprovechado bien esta etapa o si, por el contrario, sube de categoría con carencias invisibles.
I. El error de medir la preparación por el rendimiento
Un error clásico en el fútbol base prebenjamín es confundir desarrollo con precocidad física.
Un niño de 7 años puede:
- Marcar 50 goles en una temporada.
- Correr más rápido que nadie.
- Ganar partidos él solo.
Y, sin embargo, no haber aprendido nada. Si solo usa su físico y no toma decisiones, cuando llegue a categorías donde los demás igualen su fuerza (Alevín/Infantil), se apagará. Los objetivos de un prebenjamín en fútbol base no son cuantitativos (goles), son cualitativos (comprensión).

II. Los 5 pilares: Qué aprende un prebenjamín en fútbol (Checklist)
Si quieres hacer una evaluación honesta de tu trabajo y del progreso de tus jugadores, fíjate en estos 5 puntos. Esto es lo que deberían llevarse en la mochila al subir a Benjamín:
1. Relación de «Amistad» con el balón
No buscamos virtuosos del regate. Buscamos que el niño pierda el miedo al contacto.
- El indicador: El niño busca el balón, lo pide y no se lo quita de encima al recibirlo («patadón»). Quiere tenerlo.
2. Valentía en la decisión (Autonomía)
Este es el punto más crítico. Un prebenjamín preparado es aquel que decide, aunque decida mal.
- El indicador: Juega sin mirar constantemente al banquillo esperando la orden del entrenador. Resuelve situaciones simples por sí mismo.
3. Comprensión básica del «Norte»
No hace falta que entiendan sistemas, pero sí el sentido del juego.
- El indicador: Sabe cuál es su portería (proteger) y cuál es la rival (atacar). Empieza a reconocer que tiene compañeros, aunque a veces no se la pase (recordemos el egocentrismo).
4. Gestión emocional del error
La preparación de prebenjamín a benjamín es mental.
- El indicador: Si falla o le quitan el balón, no se pone a llorar ni se desconecta del partido. Intenta recuperarlo. Tolera la pequeña frustración.
5. Cultura de entrenamiento
Parece obvio, pero es vital.
- El indicador: Sabe que al entrenamiento se viene a escuchar, a respetar al compañero y a esforzarse. Ha creado el hábito deportivo.
III. Qué NO debe exigirse antes de subir a Benjamín
Para tener claro qué debe aprender un prebenjamín, también hay que saber qué sobra. Muchos entrenadores «queman» etapas exigiendo contenidos que no tocan:
Sistemas Tácticos: Saber si juegan 1-3-2-1 es irrelevante. Posiciones Fijas: «Tú eres lateral izquierdo y de ahí no te mueves». Error. Deben haber experimentado todas las posiciones. Juego Colectivo Complejo: Paredes, desdoblamientos o basculaciones son contenidos de etapas posteriores.
Si fuerzas esto ahora, tendrás Benjamines robots, no futbolistas inteligentes.

IV. La transición empieza en tu entrenamiento de hoy
El paso a la siguiente categoría no ocurre mágicamente en junio. Se construye en cada sesión de martes y jueves.
Si hoy intervienes demasiado, si hoy corriges el error con gritos o si hoy solo valoras el gol, estás poniendo piedras en su mochila para el año que viene. Los problemas de inseguridad que vemos en niños de 10 o 12 años (miedo a fallar, dependencia del técnico) se gestaron aquí, en una mala base prebenjamín.
V. Conclusión: El objetivo no es subir «mejor», es subir «sano»
El verdadero éxito de un entrenador de prebenjamines es que, el primer día de pretemporada de Benjamín, el niño llegue al campo con los ojos brillantes, queriendo el balón y atreviéndose a jugar.
Todo lo demás (la técnica, la táctica, el físico) se puede enseñar. Pero la pasión y la autonomía son la base que tú debes dejar instalada.
Te dejo aquí la Guía para Entrenar Prebenjamines que más te va a ayudar aquí
Si quieres asegurarte de que tus jugadores cumplen estos hitos y aprender a diseñar tareas que fomenten esta autonomía desde los 6 años, te damos las herramientas en la Academia.