Muchos entrenadores tienen clara la teoría: hay que trabajar el pase, la ocupación de espacios y la toma de decisiones. Pero cuando llegan al campo y miran el reloj, entra el pánico: «¿Cuánto tiempo dedico al calentamiento? ¿Hago técnica analítica? ¿Si dejo jugar partido estoy perdiendo tiempo? ¿Me caben 5 ejercicios en 60 minutos?».
El resultado suele ser sesiones atropelladas, donde se pasa más tiempo colocando conos que tocando balón.
Para evitar esto, necesitas una estructura de sesión de entrenamiento para benjamines fija, lógica y repetible. Una plantilla que te dé paz mental y orden. Aquí te explicamos cómo dividir el pastel del tiempo para sacar el máximo jugo a tus 60 o 90 minutos.
I. Lo que NO debes hacer (La estructura antigua)
Antes de ver qué hacer, eliminemos lo que sobra. Si tu entrenamiento empieza así, estás tirando a la basura 20 minutos de oro: 5-10 min de carrera continua: En Benjamines (8-9 años), dar vueltas al campo no mejora ni el físico ni la técnica. Aburre. Y podría tener sentido como corte mental en sus tareas e inicio de entreno, pero se puede hacer con un juego perfectamente. 15 min de estiramientos estáticos: Innecesarios a esta edad, solo podrían tener sentido como rutina. Filas interminables: Espero de verdad que esto ya esté superado.
En fútbol base benjamín, la regla de oro es: El balón rueda desde el minuto 1.
II. La Estructura Ideal (El Modelo 15-30-15)
Suponiendo una sesión estándar de 60 minutos, esta es la división más eficiente para mantener la atención y maximizar el aprendizaje.
1. La Activación / Calentamiento (10-15 min)
Olvídate de «calentar». Llámalo «Entrar en contacto».
- Objetivo: Activar cuerpo y mente, y mucha repetición técnica.
- Qué hacer: Juegos de persecución con balón (pilla-pilla con balón), Rondos simples (4vs1), o Ruedas de pase con mucha movilidad y toma de decisión simple alienado al concepto principal de la sesión
- Clave: Todos tienen que estar en movimiento
2. La Parte Principal (25-30 min)
Es el corazón del entreno. Aquí trabajas el objetivo de la semana (ej: amplitud, o 2vs1).
- Opción A (1 Tarea larga): Un ejercicio complejo que evoluciona (empieza sin oposición y luego metes defensas).
- Opción B (2 Tareas de 15 min):
- Tarea 1: Situación reducida (ej: 2vs1 en espacio pequeño).
- Tarea 2: Situación de juego real (ej: Partido 4vs4 con porteros y una norma que incentive lo trabajado).
- Clave: No hagas 4 ejercicios distintos. Haz pocos, pero bien explicados y con variantes.
3. La Vuelta al Juego / Partido Final (15-20 min)
No es «tiempo de recreo». Es el examen.
- Objetivo: Ver si aplican lo aprendido en un contexto libre.
- Qué hacer: Partido modificado.
- Clave: Intervén lo mínimo posible. Observa. Deja que jueguen.

III. ¿Y si entreno 90 minutos? (El error de rellenar)
Si tienes la suerte de tener hora y media, no añadas más ejercicios. El error común en la planificación de entrenamiento de fútbol base es pensar: «Tengo más tiempo, meto 3 tareas más». No. Si haces eso, el niño no profundiza en nada.
Si tienes 90 minutos:
- Amplía el tiempo de las tareas principales (de 15 a 20 min).
- Dedica más tiempo a las pausas de hidratación para hacer preguntas reflexivas («¿Qué está pasando?», «¿Cómo lo solucionamos?»).
- Amplía el partido final.
Más tiempo = Más calidad en la tarea, no más cantidad de tareas.
IV. Gestión del flujo: Las Pausas y Transiciones
Una buena sesión de entrenamiento benjamines se puede arruinar en los tiempos muertos.
- Las Transiciones: Si tardas 5 minutos en cambiar los conos de un ejercicio a otro, pierdes la atención del niño. Ten el material preparado antes o diseña tareas que usen el mismo espacio.
- La Hidratación: Úsala para corregir, no solo para beber. Mientras beben, lanza una pregunta sobre el ejercicio anterior.

V. Señales de una buena estructura
¿Cómo sabes si lo has hecho bien?
- No hay colas: Máximo 1-2 niños esperando.
- Pocas explicaciones: Hablas menos de 2 minutos entre tareas.
- Sudor y Sonrisas: Al final, los niños están cansados (intensidad) pero contentos (juego).
Conclusión: El orden da libertad
Tener una estructura fija no te hace un entrenador rígido. Al contrario. Saber que tienes tus tiempos controlados te permite relajarte y fijarte en lo importante: corregir detalles y animar a tus jugadores. No improvises el tiempo. Improvisa dentro de la tarea, pero no en el reloj.
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