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¿Llevas a un jugador que no ha entrenado?

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¡Hola qué tal! En la entrada de hoy analizamos una situación de “¿tú qué harías?”, y es si llevarías a un jugador que no ha entrenado.

A principio de la temporada, solemos establecer algunas normas de convivencia y pacto entre los entrenadores y los jugadores. Algunos aplican la famosa norma de: “si no asistes a los entrenamientos, no participas en el partido del fin de semana”.

Una medida contraproducente si vemos que nuestro jugador más destacado, o el goleador, o el que suda la camiseta en cada partido, falta al entreno y no es convocado. Hasta puedes volcarte el equipo en contra.

Así que en esta entrada vamos a analizar esa situación. Ya por el título sabrás que yo sí que lo convoco, pero ¿por qué? Pues quédate y ¡vamos a ello!

Condicionantes

Esta era una situación en la que teníamos un jugador que no ha entrenado y era importante para el equipo. Esta semana, de cara a las jornadas finales, había faltado a entrenar. Se había presentado el último día y, bueno, había informado que faltaría por estudios, tenía exámenes finales y no tendría tiempo entrenar.

Así que, llega el último entrenamiento, y dadas las situaciones de que era la última jornada de liga y si ganamos nos jugamos el ascenso, te pregunto… ¿Le llevarías al partido o no le llevarías al partido? pregunta complicado, ¿no?

Se dan unas situaciones, unos condicionantes, que tenemos en cuenta para una mejor dirección de equipos, y estos son:

  • Equipo juvenil de primer año

Este es un equipo juvenil de primer año en el que tú has firmado como entrenador de fútbol tu continuidad de cara al siguiente, lo que implica por un lado que no son chavales pequeños, son chavales de entre dieciséis y diecisiete años.

  • Tu continuación en el equipo está asegurada

Has firmado tu continuación. Esto significa que lo has hecho bien durante el año y que la directiva, o la coordinación del club, confía en tus habilidades de dirección de equipos y quiere que continúes con ellos.

Y esa confianza seguramente vino porque las expectativas que se plantearon a principio de temporada se cumplieron y en la temporada pasada has cosechado buenos resultados.

  • Los jugadores se sudan la camiseta

En la tercera condición tenemos que los jugadores que han estado, o están con opciones de sustituirle durante el partido del fin de semana, se están dejando la piel para poder ocupar su lugar.

Quieren participar y se esfuerzan aún más para que los consideres en las últimas jornadas. ¿Les darías la oportunidad o continúas con el plan?

  • Las normas durante la temporada

Y, bueno, la cuarta y es tal vez un poco la que más termina condicionando todo es que durante el año tú has aplicado las normas al pie de la letra.

Tú has dicho que había una norma que era que si faltaban un entrenamiento no podían ir. Vamos a analizarlo a ver qué decisión hubiese tomado yo y vamos a ver si podemos sacar alguna conclusión interesante

En búsqueda de soluciones para el jugador que no ha entrenado

Empezamos de la base de que cualquier solución que se dé si tú te has planteado un objetivo, y la aplicas y lo consigues, está bien hecho. Ya sabéis que en el fútbol cualquier situación que plantees si al final se da la solución y se consigue lo que te has planteado es igual de válido la tuya que la mía.

Desde allí partimos a que yo mi decisión es que iría al partido, lo jugaría de titular, y si es posible lo juegan entero. Os voy fundamentar mi posicionamiento en base a tres a cuatro condicionantes.

  • Entrenador de fútbol

El primero de ellos es al entrenador de fútbol, en base a mis gustos, mis preferencias, mis funciones. Mi función es hacer que el grupo saque lo mejor de sí, que el equipo funcione como un conjunto y que el equipo logre los objetivos que nos hemos planteado.

  • El jugador que ha faltado

Segundo, en base al jugador que no ha entrenado. Si estamos hablando que es un jugador importante que durante el año ha sido titular es porque no ha faltado nunca. Si yo esa norma la he aplicado durante el año es porque no ha faltado nunca. Ha sido esta jornada, probablemente una de las más importantes, en las que ha faltado.

  • Suplentes

Tercero, el jugador suplente. Y aquí me planteo: ¿por qué un jugador suplente se deja la piel en esa semana si durante todas las semanas anteriores no ha sido capaz de quitarle el puesto?

Porque de los condicionantes se puede extraer que este jugador no ha sido capaz de quitarle el puesto. De aquí vemos que si el otro ha jugado habitualmente entonces, ¿por qué esta semana te estás dejando la piel y esta semana solo por accidente vas a ocupar su lugar?

  • El equipo

Y la cuarta opción que va más en cuanto a dirección de equipos. Aquí prima que voy a manejar es el equipo. ¿Cuál es el objetivo del equipo? ¿Por qué he llegado a la última jornada con opciones de ascender? ¿Por qué he llegado a esa situación? Porque hemos funcionado como un conjunto.

Si tengo esa oportunidad, ¿por qué la voy a desaprovechar? ¿A cuántos jugadores estoy perjudicando si no ganamos ese partido? Yo como entrenador de fútbol tengo que hacer todo lo posible por ofrecerle a mi equipo todas las opciones para ganar el partido. Por lo tanto, bajo mi punto de vista, tengo que llevarle.

Ahora bien, no puedo llevarle sin más, tengo que intentar sacar el mayor rendimiento del conjunto y el mayor rendimiento de ese jugador. ¿Cómo lo voy a hacer? Pues como una estrategia muy sencilla que voy a explicar ahora.

Aprovechando al jugador que ha faltado

  • Usa los capitanes en beneficio del equipo
Saber si llevas a un jugador que no ha entrenado es clave para la éxito de un equipo
Los objetivos del equipo deben primar por encima de cualquier regla.

Lo primero que voy a hacer es hablar con los capitanes, los reúno y les explico cuáles son los objetivos del equipo y se los explico y se los hago entender a base de preguntas.

¿Vosotros queréis ascender? ¿Queréis llegar a jugar el año que viene en una categoría más alta? ¿Realmente queréis intentar ganar por todos los medios este partido? ¿Pensáis que este jugador es importante?

Él ha jugado todo el año, ha sido muy importante para el equipo, sabéis que nos aporta un montón, ¿pensáis que tenemos que salir con todo para ganar este partido?

¿Qué pensáis que os van a decir los capitanes? ¡Os van a decir que quieren ganar el partido! Ellos quieren ascender.

Una vez que he hablado con los capitanes, no me tengo que centrar en nada más. He hablado con los capitanes, ellos ya son portavoces para el resto del grupo. ¡Indicarles también que tienen que ganar ese partido! A los capitanes les trato de influir para que logren hacer entender al resto del grupo que este partido es el más importante del año.

¡Tengo la opción de ascender! ¿Por qué como equipo me voy a perder esa satisfacción? Tengo que intentar conseguirlo, tengo que intentar hacer lo máximo posible para poder ascender de categoría.

  • Hazte entender con el jugador que ha faltado

El segundo punto que tengo que tener claro es con el jugador que no ha entrenado. El posible jugador suplente no le voy a tener en cuenta más allá de una reunión o como opción de recambio.

Puedo tener una charla con él, puedo explicarle: “oye, te has estado esforzando esta semana, vas a tener seguramente minutos porque creo que nos puedes aportar”, pero a mí el que me interesa es el jugador que no ha venido.

El jugador que no ha venido tengo que reunirme con él de la misma manera que me he reunido con los capitanes. Explicarle la situación en la que estamos, explicarle por qué considero que es importante y exigirle que va a ser titular, y que necesito que dé su mejor versión en este partido.

¿Sabeís que va a pensar este jugador? ¡Joder, la que me ha caído encima! Tengo que ser capaz de devolverle a mis compañeros la confianza. Yo como entrenador de fútbol le voy a explicar que los capitanes están con él, que el equipo está con él y que esperamos su mejor rendimiento en este partido.

Caso particular de un jugador que no ha entrenado y volvió anotando

Pensaréis que me estoy saltando la norma principal, que es que si no vienes a entrenar no juegas. Pero es una situación en la que es la última jornada de liga, me estoy jugando un objetivo importante para ver beneficiar a un conjunto de jugadores, no un jugador que no ha entrenado.

En este caso, si opto por no llevar a este jugador que no ha entrenado, estoy beneficiando a los suplentes que encima no han sido capaces durante el año de dar su rendimiento como para quitarle el puesto. Por eso le llevaría y por eso jugaría todo el partido y seguramente logre sacar el máximo rendimiento de él.

No podemos pretender ser rígidos con las normas y cumplirlas estrictamente. Una vez que coges experiencia y evalúas bien la situación del equipo, especialmente en las últimas jornadas, puedes darte permiso de flexibilizar un poco si eso beneficia al equipo.

Con estas experiencias vamos a ampliar nuestro bagaje en dirección de equipos.Yo esa situación la he vivido y lo he vivido una sola vez, la suficiente como para aprender algo que os voy indicar también ahora.

  • Incorporando al jugador que ha faltado

Esa situación se me dio, gané el partido 3 – 0, ascendimos de categoría, ese chico metió dos goles y dio una asistencia de gol, por lo tanto fue muy influyente en el partido.

Yo salí beneficiado por todos lados y lo único que tuve fue una charla de escasos minutos con los jugadores que podían jugar en su lugar que además también dieron buen rendimiento. Entendieron que durante el año habían tenido oportunidades y no lo han hecho.

¿Por qué tengo que intentar educarles en la última jornada cuando he tenido todo el año para hacerlo? Estamos en etapa formativa, tengo que intentar educarles, y estoy de acuerdo con todo eso, pero tengo todo el año para educarles y al parecer lo he hecho bien.

Solo me ha faltado la última jornada, los dos entrenamientos o tres entrenamientos de la última jornada de liga y por lo tanto creo que esa parte de formación está muy bien cubierta.

Más arriba os contaba que solo me ha pasado una vez porque nunca jamás he vuelto a poner una norma de ese tipo. Es verdad que luego las aplicas pero no están escritas. Cuando das la hoja de normas al principio de temporada esa norma nunca la marco.

  • Evaluando al jugador para incorporarlo

Durante la temporada voy viendo si el jugador que ha faltado le voy a necesitar al fin de semana, voy a ver su implicación, voy a ver su rendimiento y si me planto en una situación de estas no voy a tener ningún problema en llevarlo porque no hay ninguna norma escrita o tácita que diga que tengo que llevar a los jugadores, o que no tengo que llevar a los jugadores cuando han faltado a entrenar.

Entonces a partir de ahí sí que me ha ocurrido alguna vez, alguna situación en la que tenía que llevar a un jugador en el que no había venido a entrenar todos los días pero le he llevado porque pensaba que era lo mejor para el grupo.

Nadie ha podido reclamarme nada porque no estaba escrita y cuando he considerado que un jugador no debía ir porque ha faltado durante la semana y su rendimiento el día de entrenamiento no ha sido bueno y lo que nos podía aportar no era tanto como el que estaba entrenando para ocupar su lugar pues hubiera aplicado de la misma manera.

Consideraciones finales sobre si se debe llevar a un jugador que no ha entrenado

Debemos entender que las normas se ponen para el beneficio del grupo, para llevarlos por el camino, para protegerlos, no para luego que se vuelva en nuestra contra y limitarnos a nosotros. Las normas son para limitar el camino del equipo y que todo lleve su rumbo, el rumbo que queremos.

¿Llevas a un jugador que no ha entrenado? La respues es si, debes llevar a un jugador que no ha entrenado si es en beneficio del equipo
Debemos entender que las normas se ponen para el beneficio del grupo.

Y esta mi visión. Esto es lo que yo pienso respecto a eso; sé que puede ser contradictorio con algunos pensamientos que podéis tener vosotros, en este caso a mí me salió bien y en otros casos seguramente toméis otra decisión y la podías haber tomado el contrario y ganar igual el partido, ascender y encima cumpliendo tu norma.

Yo tengo claro que no muero con mi norma. Si modificándola beneficio a más, a beneficio del equipo, por lo tanto me he podido equivocar al plantear la norma pero no me voy a equivocar al rectificarla, seguro.

Déjame en los comentarios qué opinas de esta estrategia. Si te ha gustado, si crees que puedes aplicarla con tu equipo, si se da una situación de ser capaz de poner de acuerdo a los capitanes, ser capaz de poner de acuerdo al resto del equipo por una decisión que has tomado tú y qué has tenido que cambiar.

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